lunes, 6 de mayo de 2013

Subida a Peñacabarga 2013

El sábado por la mañana amaneció con sol, y mientras en Italia comenzaba el Giro, en Cantabria tenía lugar la II Subida a Peña Cabarga para aficionados. La carrera tenía un recorrido corto de 69k m y uno largo de 137, para los más atrevidos. Los de la carrera larga, además de ir por la costa, bordeando la bahía de Santander, subían el alto del Caracol que une San Roque de Río Miera con Selaya, y después, como los de la corta, enfrentaban la ascensión a Peña Cabarga, una ascensión de categoría especial y con rampas de hasta el 18%.

Eduardo Cosío Cotera, fue el ganador de la prueba con un tiempo de 4 horas y un minuto. Subió Peña Cabarga en 21`y 23``, un tiempo espectacular teniendo en cuenta que Junajo Cobo y Chris Froome, en la edición de la Vuelta a España de 2011, completaron la subida en 18 minutos y poco.

El tiempo fue perfecto y había muy buen ambiente y mucho compañerismo. Os dejo con algunas imágenes, entre ellos, mi novio que quedó el 132 de 540.

Espero que os guste











sábado, 27 de abril de 2013

Cantabria infinita


Aquí os dejo algunas fotos de mi tierra que espero que os gusten. Hicimos una ruta por las Cascadas de La Miña, un paisaje impresionante y desértico. Y al día siguiente fuimos a la playa de Tagle y a Santillana del Mar, uno de los pueblos más conocidos de Cantabria. 














viernes, 19 de abril de 2013

El Racing, 100 años de historia



El 23 de febrero de 1913 se creaba en Santander, el Real Racing Club, un equipo con 100 años a sus espaldas. El club de mi tierra y por el que he vivido tan buenos momentos y ahora estamos pasando tragos más amargos pero espero que muy pronto podamos remontar el vuelo y todos los problemas se solucionen. El Racing ha dado grandes jugadores al fútbol español y ha hecho vibrar a miles de seguidores a lo largo de todos estos años. Este año, el 2013 es el año de su centenario y por desgracia estamos en segunda, pero no por ello hemos dejado de sentir los colores y no le abandonaremos. La afición está con el equipo pero se han reído de nosotros y lo siguen haciendo los distintos mandatarios de la entidad.
y
Pero no nos vamos a quedar con lo malo y si con lo bueno, que es mucho. Me acuerdo de cuando Ceballos era nuestro portero invencible, de la primera vez que fui al campo con mis padres, de Salva Ballesta, de Amavisca, de Javi Guerrero, de Tchité mandando callar a San Mamés, de la clasificación para la UEFA, de la última permanencia en primera, del viaje a Valladolid y a Madrid con las peñas, de muchos domingos de sufrimiento… Son muchos los recuerdos grabados a fuego y siempre seré racinguista. Este es mi pequeño homenaje a mi viejo Racing.

viernes, 12 de abril de 2013

Responsabilidad


Hace tiempo leí un artículo de opinión de “El País” con el que estaba totalmente de acuerdo. En él se nombraba el caso del Watergate y la triple verificación de fuentes, antes de publicar nada. Y también que aquellos periodistas del “The Washington Post” son vistos hoy como héroes pero que en aquel momento fueron tachados de irresponsables, cuando menos.

Y este tema está de actualidad debido a los papeles de Bárcenas o a la fotografía falsa que fue publicada de Hugo Chávez. Y es que si los periodistas han hecho bien su trabajo, han comprobado la información y han seguido todos los pasos necesarios para verificar la información; están en su derecho de publicar dichas noticias, le pese a quién le pese. Y muchas veces, se llama a la responsabilidad de los periodistas y a que su trabajo puede desembocar crisis que afecten al Gobierno, a la economía, etcétera pero… Los periodistas solo son los transmisores de dicha información. Si alguien roba, el culpable es el que roba y todos los ciudadanos tienen derecho a saberlo a través de los medios pero sin abusos por ninguna de las partes.

Y es que, ¿los periodistas tienen que callar ante los atropellos cometidos por políticos, altos cargos, etc? Pues claramente no, por lo menos que nos informen, aunque luego los que roban, queden impunes. 

sábado, 6 de abril de 2013

Paisajes

Otra entrada de paisajes, de lo que he podido fotografiar cuando la lluvia nos ha dado tregua y hoy no es el caso. Hay fotos de Santander y de la Vuelta al País Vasco, el día que acababa en la Arboleda. Espero que os gusten. Buen fin de semana a todos.














sábado, 23 de marzo de 2013

Vistas espectaculares

Hoy sábado os dejo con unas fotos que he sacado antes en un monte que hay en mi pueblo y desde el que se divisa hasta el mar. Hemos aprovechado el buen tiempo y hemos ido a dar una vuelta, las vistas y la tranquilidad que hay allí arriba, son de agradecer. ¡Pasad buen finde!










lunes, 11 de marzo de 2013

Liérganes


Os dejo con unas fotos de Liérganes y con su leyenda

El hombre pez de Liérganesapodo de Francisco de la Vega Casar, es un ser legendario de la mitología de Cantabria.
 La primera reseña en la que aparece el relato del hombre pez de Liérganes es de Fray Benito Jerónimo de Feijoo en su obra “Teatro Crítico Universal”. Según ha llegado a nosotros la leyenda, cuenta que, a mediados del siglo XVII en el pueblo cántabro de Liérganes había un matrimonio formado por Francisco dela Vegay María de Casar, que tenían cuatro hijos, el segundo de ellos, se llamaba Francisco.
La víspera del día de San Juan del año 1674, Francisco se fue a nadar con unos amigos al Miera. El joven se desnudó, entró en el agua y se fue nadando río abajo, hasta perderse de vista. Según parece, el muchacho era excelente nadador y sus compañeros no temieron por él hasta pasadas unas horas. Entonces, al ver que no regresaba, le dieron por ahogado.
Cinco años más tarde, en 1679, mientras unos pescadores faenaban en la bahía de Cádiz, se les apareció un ser acuático extraño, con apariencia humana. Cuando se acercaron a él para ver de qué se trataba, desapareció. La insólita aparición se repitió por varios días, hasta que finalmente pudieron atraparle, cebándole con pedazos de pan y cercándole con las redes.
Cuando lo subieron a cubierta comprobaron con asombro que el extraño ser era un hombre joven, corpulento, de tez pálida y cabello rojizo y ralo; las únicas particularidades eran una cinta de escamas que le descendía de la garganta hasta el estómago, otra que le cubría todo el espinazo, y unas uñas gastadas, como corroídas por el salitre.
Los pescadores llevaron al extraño sujeto al convento de S.Francisco, donde, después de conjurar a los espíritus malignos que pudiera contener, le interrogaron en varios idiomas sin obtener de él respuesta alguna. Al cabo de unos días, los esfuerzos de los frailes en hacerle hablar se vieron recompensados con una palabra: “¡Liérganes!”
El suceso corrió de boca en boca por la bahía de Cádiz y nadie encontraba explicación alguna al vocablo hasta que un mozo cántabro que había emigrado para trabajar en Cádiz, (un jándalo), comentó que en Cantabria había un pueblo que se llamaba así. También el entonces secretario del San Oficio dela Inquisición, Domingo dela Cantolla, confirmó dicha afirmación ya que él era de allí.
A continuación, llegó la noticia a Liérganes para averiguar si había pasado algo extraño en los últimos años y desde Liérganes respondieron que únicamente se había registrado la desaparición de Francisco dela Vega, cinco años atrás. Entonces Juan Rosendo, un fraile del convento, acompañó a Francisco en un viaje de vuelta desde Cádiz hasta Liérganes para comprobar si era cierto que era de allí.
Cuando llegaron al monte que llaman dela Dehesa, a un cuarto de legua del pueblo, el religioso mandó al joven que se adelantase hasta él. Así lo hizo su silencioso acompañante, que se dirigió directamente hasta Liérganes, sin errar una sola vez en el camino; ya en el lugar, se encaminó sin dudar hacia la casa de María de Casar. Esta, en cuanto le vio, le reconoció como su hijo Francisco, al igual que sus hermanos que se hallaban en la casa.
Ya en casa de su madre, Francisco vivió tranquilo sin mostrar ningún interés por nada. Siempre iba descalzo, y si no le daban ropa no se vestía y andaba desnudo con absoluta indiferencia. No hablaba; sólo de vez en cuando pronunciaba las palabras "tabaco", "pan" y "vino", pero sin relación directa con el deseo de fumar o comer. Cuando comía lo hacía con avidez, para luego pasarse cuatro o cinco días sin probar bocado. Era dócil y servicial; si se le mandaba algún recado lo cumplía con puntualidad, pero jamás mostraba entusiasmo por nada. Por todo ello se le tuvo por loco hasta que un buen día, al cabo de nueve años, desapareció de nuevo en el mar sin que se supiera nunca más de él.